Archivo por meses: marzo 2014

¿Pero esto qué es?

Emulando a un presentador de televisión que en cierto momento rabió por no comprender la realidad que le rodeaba, explicamos por qué existe este blog colaborativo. No pretendemos hacer largos y sesudos textos, sino reflexiones que inviten a la acción, sea cual sea. Usaremos noblogs.org por ser una plataforma autogestionaria y alternativa, de forma que todas las personas autoras sean también editoras y gestoras.

Hay que hacer cosas, «hay que currar». No nos referimos al trabajo asalariado que a tantas personas nos consume, sino a mantenerte ocupada en las mil y una labores que el cambio social requiere. Porque si algo no te gusta, no lo mires simplemente: agárralo y cámbialo. Aquí queremos que escribas, que compartas, que pongas tus tripas sobre la mesa y te descubras a hablar, cómo y cuando tú quieras. Pero hey, si tras unas palabras, quieres salir y ocupar tus manos en algo más físico y menos virtual, mejor que mejor. No todo el mundo «vale» para el conflicto social con una realidad tan dura como la actual, al igual que tanta gente no está a gusto escupiendo sus sentimientos y pareceres en un blog colaborativo. A cada cual según sus necesidades, de cada cual según sus posibilidades.

«Tecnoácratas» porque venimos a incomodar todo lo que el controlado espacio de Internet nos permita. Al igual que lxs tecnócratas van de región en región, arruinando la naturaleza y destrozando comunidades humanas en base a ficciones económicas, aquí intentaremos acabar con esas aspiraciones de «recuperación del capitalismo», «vuelta a la bonanza» y demás fantasías que no, no van a ocurrir. Cuanto antes leamos sobre lo que «ácrata» viene a significar y cuántas veces se aplica en la vida diaria sin darnos cuenta, antes tomaremos conciencia de las cosas. Un sentimiento más que generalizado es el de que los acontecimientos no nos van a afectar en lo cercano: el tsunami llegó a la costa este, pero yo vivo en el oeste, a mí no me va a afectar. Te equivocas, amiga, y cuanto antes cojas aire y cruces tus manos para pensar con calma, antes te pondrás a hacer cosas para cambiar el curso de ese inminente temporal que nos puede llegar a arrasar.

Nadie pretende, con este blog, establecer separaciones entre iguales. Nadie es «más valido», «más coherente» o, simplemente, «más digna» que otra persona, mientras ambas estén manos a la obra. No se pretende criminalizar a nadie, insultar gratuitamente ni dividir. Eso sí, las cosas claras: prejuicios racistas, sexistas, personas autoritarias, contra LGTBiQ… podéis ponerlos junto a políticos, policías, militares, carceleros y demás al otro lado del barranco, aquí no son bienvenidos.

Como último apunte de bienvenida y razón de ser de Tecnoácratas, una anécdota personal. Yo, escribiendo estas líneas, debo recordar de dónde vengo e intentar tener claro a dónde voy. La seudocárcel, llamada instituto, en la que crecí y donde tan buenos y malos momentos pasé, albergaba, curiosamente, a la hermana de uno de los monstruos del Madrid del año 2014: la hermana de Cristina Cifuentes, actual Delegada del Gobierno aquí. Dicha mujer era profesora de Ciencias Naturales en mi centro, y podría ser un buen ejemplo de ese hipócrita lema del Despotismo Ilustrado: «todo para el pueblo, pero sin el pueblo». Ella transmitía bien conocimientos científicos, pero era un ser totalitario y todopoderoso, que bien podía aplastar sicológicamente a un crío de 14 años como consolar, en ejercicio de su moral católica, a otro alumno que tuviera familiares enfermos. Eso sí, que nadie intentase ponerse a su altura, ni tratarle con atisbo de respeto mutuo, porque «tú eras SU alumno». Esta mujer murió de cáncer al poco tiempo de acabar yo mi educación secundaria, e intuyo que será bien recordada por pocas de sus alumnas de aquella época, aunque sí laudada por quienes sólo le conocían como «autoridad intelectual». Tras una educación trufada de personajes como esta mujer, sólo puedes ansiar la libertad más amplia posible y que se cumpla pronto la máxima, aunque escrita en género masculino, que dice «para todos, todo». A día de hoy, soy una persona normal, perfectamente integrada y sociable, aunque con terribles desviaciones políticas que, sin embargo, no me meten en una burbuja aislada de la realidad social. Más al contrario, me animan a comprenderla y a hacer que explote.

Por favor, aquí no nos preguntes, comenta/contacta y publica, colabora, esparce tus conocimientos, escupe tus impresiones sobre la realidad que te rodea; como dicen en las protestas, «acude y difunde».

P.D.: Por supuesto, siempre, pase lo que pase, defiéndete, «no pongas la otra mejilla«. Nunca quien te aprecia te hará daño a propósito, pero a quien te quiere «suya/o a toda costa»… ni agua.